Con el objetivo de que crear un marco homogéneo para el proyecto de Destinos Turísticos Inteligentes alineado con el proceso de creación de ciudades inteligentes, la Secretaría de Estado de Turismo impulsa, a través de SEGITTUR, la creación del Subcomité 5 Destinos Inteligentes en el seno del comité técnico de normalización de AENOR AEN/CTN 178 Ciudades Inteligentes.

De ese trabajo, surge la Norma UNE 178501 que regula el “Sistema de Gestión de los Destinos Turísticos Inteligentes: Requisitos” y la Norma UNE 178502 “Indicadores y herramientas de los destinos turísticos inteligentes”.

AENOR aprueba la primera en abril de 2016, tras un proceso de trabajo liderado por SEGITTUR en el que participan 180 vocales de todos los niveles de la Administración Pública, instituciones, universidades y centros de investigación, empresas y expertos independientes.

Esta norma, pionera en el mundo en su categoría, es la base y hoja de ruta para un nuevo modelo de gestión de los destinos turísticos en el siglo XXI. En ella se especifican los requisitos de un sistema de gestión de los Destinos Turísticos Inteligentes a partir del cual el ente gestor con competencias puede desarrollar e implementar una política de gestión para el destino turístico y establecer objetivos, metas y planes de acción vinculados a los ejes sobre los que se asienta un DTI.

En 2017, Benidorm, Sanxenxo, Valle de Arán y Jaca forman parte de un proyecto de testeo de la norma, impulsado por las Secretarías de Estado de Agenda Digital y Turismo. De este proceso, resulta una revisión y mejora de la misma cuyos cambios se aprueban en 2018.

En el caso de la  norma 178502, se concibe como un compendio de indicadores, ampliando su perspectiva con la introducción de nuevas tecnologías y herramientas tecnológicas, en línea con los trabajos que se desarrollan en organismos internacionales como la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

Para la elaboración de la misma, se han tenido en cuenta más de 10 metodologías de referencia, diversas fuentes y documentos de interés, nacionales e internacionales, aglutinando y analizando un total de 1.270 indicadores asociados a los distintos requisitos de un destino turístico inteligente. Después de una valoración en función de su utilidad, valor y rentabilidad se consensua una propuesta final de 77 indicadores.

La norma se dirige fundamentalmente a aquellos destinos con voluntad de convertirse en DTI, permitiéndoles la medición del progreso y su comparación medida en base a criterios comunes. Para ello disponen de herramientas e indicadores que tienen por objeto proporcionar información sobre los objetivos y parámetros ligados a las actividades o los procesos implantados.